¿Eres emprendedor o vas a emprender? No olvides el paso cero.

 

Venderle al emprendedor es fácil, es como cualquier otro cliente, le creas la necesidad y le das la supuesta “solución”. Lo convences de que tiene que saber gestionar las redes sociales, de que sin SEO o Adwords no hay éxito, de que hay que tener una web urgente. Le hablas de los secretos del branding y el marketing on line, las tendencias del video y mil cosas más.  Hemos estado en los dos lugares. Vendiendo papas fritas, cremas y coches, y de este lado, comprando como emprendedoras.

Creemos lo que nos dicen, nos llenamos de ansiedad y le sacamos humo al teclado del ordenador buscando “los mejores cursos de blog” del mundo.

Nos llenamos de conocimientos absorbiendo todo lo que podemos y nos olvidamos del paso cero. Lo que está adentro.

Pareciera más fácil taparlo con contenidos sobre “el camino al éxito de las startups” que escucharnos, prestar atención, sacarlo, darle forma y convertirlo en el diferencial del negocio, dejar que lo de dentro enriquezca la idea, la vuelva única y fiel a nosotros mismos. En definitiva ¿no queremos montar nuestro propio negocio porque queremos ser felices?

A veces creemos que los que lo logran están tocados por la varita mágica o tienen más visión o saben más de marketing que nosotros. Y no es así.  Es que se alinearon, se escucharon y sacaron toda la artillería de dentro para hacer perseverar esa idea.

Creer que lo que aprendes fuera de ti es lo que te traerá el éxito, es como basar tu negocio en la estrategia de precio. Puede funcionar pero siempre aparecerá alguien que venda más barato. Es decir, si solo se trata de saber más de marketing, branding o redes sociales, siempre habrá alguien que sepa más que tú. Pero no habrá nadie que haya vivido lo que tú, que tenga tu mix de cualidades, tus fortalezas, tu concepto de éxito.

 No te castigues si no has convertido lo de dentro en tu herramienta, nos han enseñado muy bien a no escucharnos, a no cuestionarnos y a vivir copiando lo que hacen los demás, sin siquiera darnos cuenta de lo que estamos haciendo...

Hasta aquí, todo sigue sonando a teoría. ¿Pero cómo lo hago? ¿cómo enriquezco mi idea de negocio con lo que tengo dentro?

Como haces todo lo demás, aprendiendo mediante ejercicios (uno de ellos es la rueda de la vida, por ejemplo). Mediante preguntas de autoconocimiento y siendo sincero en la respuesta o trabajando con un coach. Y si quieres saber más, aquí estamos para contarte. Ven a charlar con nosotras sin compromiso.

El camino de emprender es duro pero si no empezamos por el paso cero que es el de sacar nuestras fortalezas para convertirlas en líneas de negocio rentables, la cosa se va a poner mucho más difícil aún, por más conocimiento que tengamos de marketing…

Esperamos que estas palabras sean una invitación a cuestionarnos y a animarnos a responder qué queremos realmente mirando hacia adentro.